Las Otras Noticias - 2022 (238)

OTRAS NOTICIAS (238)

21 de Septiembre de 2022

FUENTES: El País, eldiario.es, Público, InfoLibre, Hufftinton post, ctxt.es, Cadena Ser, VientoSur, Contrainformación.es, Rebelion.or

¿OTRA CRISIS DE LOS MISILES?

Fue en 1962. Estados Unidos descubrió que barcos soviéticos transportaban misiles nucleares de alcance medio a Cuba. “Si avanzais, disparamos”. Y se trataba de disparos nucleares. Por suerte, se llegó a un acuerdo: La Unión Soviética retiró los misiles y Estados Unidos se comprometieron a no invadir Cuba y a retirar sus propios misiles de Turquía.

La historia podría repetirse. Ucrania está utilizando contra Rusia sistemas de cohetes de artillería de alta movilidad fabricados por Estados Unidos. Recientemente, los estadounidenses han anunciado el envío a Ucrania de nuevo y más moderno y letal armamento, que podría incluir misiles tácticos de largo alcance (500 Km). Y Rusia ha advertido que, si lo hacen, estarían cruzando una “línea roja” y se convertiría en “una parte del conflicto”.

Expertos militares opinan que actualmente las armas estadounidenses y de la OTAN realizan ataques contra las fuerzas rusas en base a las informaciones de los satélites de Estados Unidos, y que son manejadas por artilleristas y asesores estadounidenses, frecuentemente disfrazados de mercenarios.

La tensión sube de nuevo. Estados Unidos y la OTAN han instalado misiles en Ucrania (aunque no-nucleares), en la misma frontera rusa. Otra vez las espadas en alto…

INFLACIÓN Y BENEFICIOS

Hacía 38 años que España no tenía una inflación superior al 10%. El precio de los alimentos y bebidas no alcohólicas han subido en el último año un 13,8%; una familia media tendrá que gastar 663 euros más al año para comprar lo mismo.

La subida de los alimentos, junto a las de la luz y el gas, hará que las familias tengan que gastar 3.000 euros más al año en comprar lo mismo.

La inflación empobrece a amplios sectores de la ciudadanía en todo el mundo, cuyos ingresos no crecen al mismo ritmo que los precios de los bienes más básicos. Pero, como en todas las crisis, el actual brote inflacionario también tiene ganadores. Mientras las familias sufren el aumento de los precios de los bienes básicos (alimentos, energía, transporte, vivienda, etc.), otros están ganando mucho dinero.

Los grandes productores y comercializadores del petróleo y el gas (Aramco, Exxon, Chevron, Shell y BP) han visto cómo sus beneficios se han disparado. La empresa saudí Aramco, que produce el 10% del crudo mundial, tuvo un beneficio neto de 88.000 millones de dólares en el primer semestre de 2022. En España, Repsol duplicó sus beneficios entre enero y junio.

También se benefician las grandes empresas de electricidad. Las tres grandes de España (Iberdrola, Naturgy y Endesa) cerraron el primer semestre con un beneficio neto conjunto de 3.548 millones de euros, el 24% más que el año pasado. 

Los tres bancos más grandes de España también tuvieron sustanciosos beneficios en la primera mitad del año. Los del Banco Santander crecieron el 33%, los del BBVA el 57%, y los de Caixabank el17%.

Las grandes empresas que controlan el mercado mundial de cereales (Archer Daniels Midland, Bunge, Cargill y Louis Dreyfus) también están teniendo beneficios récord, especulando con los precios de materias primas que dejan sin sustento a millones de personas en los países más pobres.

TIGRAY-ETIOPÍA: LA GUERRA QUE SIGUE

Llevaban cinco meses de tregua, pero cuando faltaban pocos días para iniciar unas conversaciones de paz en Kenia, se reiniciaron los combates entre el Frente Popular de Liberación de Tigray y las fuerzas del gobierno de Etiopía.

La guerra se inició en noviembre de 2020, cuando el gobierno etíope acusó a los separatistas de Tigray de atacar una base militar, hecho no probado.

La guerra trajo consigo graves matanzas y el arrasamiento de decenas de aldeas y pueblos, provocando miles de muertos y casi tres millones de desplazados, muchos de los cuales viven en situación muy precaria en campos de refugiados de Sudán.

Con la guerra, estalló también una crisis alimentaria con características de hambruna. Casi la mitad de los 6,5 millones de tigrinos sufren inseguridad alimentaria grave, que también afecta a la población de regiones vecinas. Casi el 90% de la población de la región necesita ayuda humanitaria.

La tregua había permitido un incremento en la llegada de ayuda humanitaria para los habitantes de Tigray, que además carecen de servicios de electricidad y comunicaciones, cortados desde el inicio del conflicto. Los tigrinos demandan, como paso previo a cualquier negociación, que el Estado restablezca esos servicios públicos.

BAJAR IMPUESTOS A LOS RICOS

La comunidad Autónoma de Andalucía, España, ha anunciado que suprimirá el impuesto sobre el Patrimonio, que gravaba a los contribuyentes con una riqueza superior a 700.000 euros. Son unos 17.000 andaluces, los más ricos, el 0,2% de los casi 8,5 millones de habitantes de Andalucía, que dejaran de tributar 93 millones de euros al año.

El objetivo de esa medida, según el presidente de Andalucía, es atraer a la región a grandes contribuyentes y evitar la fuga de grandes fortunas.

La supresión del impuesto sobre el Patrimonio se suma a otras supresiones y bonificaciones en los impuestos; las personas de rentas más altas dejarán de tributar anualmente1.747 millones de euros, que dejará de percibir la Comunidad.

Andalucía sigue, así, la estela de la Comunidad de Madrid, que este año dejará de ingresar 5.479 millones de euros por sus rebajas de la tributación. Son una especie de Robin Hood de los privilegiados.

Ambas Comunidades, gobernadas por el Partido Popular, son las que menos gastan por habitante en salud y educación.

NICARAGUA, ¿HACIA DÓNDE?

El gobierno de Nicaragua ha cancelado la personalidad jurídica de 1.512 organizaciones de derechos humanos, de asistencia al desarrollo, asociaciones profesionales, incluidas médicas, y entidades asociadas a la Iglesia Católica, de acuerdo a un reciente informe de la Alta Comisaría de Derechos Humanos de la ONU.

Cerca de 200 personas siguen en detención arbitraria en relación con la crisis sociopolítica que se vive desde que en 2018 la ciudadanía salió a las calles para reclamar reformas democráticas, un movimiento que fue aplastado con mucha violencia por las fuerzas gubernamentales. A muchos de esos presos se les niega desde hace más de un año cualquier contacto con sus familias, según el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Desde entonces, 120 periodistas que han huido del país.

Según la Alta Comisaría de Derechos Humanos de la ONU, “se está eliminando toda forma de organización civil en el país, en particular las que tienen que ver con la Iglesia Católica”. Para la Unión Europea, se trata de "una represión generalizada que está asfixiando al país".

ARMENIA Y AZERBAIYÁN, OTRO FOCO DE TENSIÓN

Estalló de nuevo el enfrentamiento armado, al parecer iniciado por Azerbaiyán, aunque pronto se acordó un alto al fuego, luego de unos 200 muertos entre los dos bandos.

Es un conflicto con raíces antiguas. Ambos países formaban parte de la Unión Soviética. Al desintegrarse ésta, estalló la guerra entre ellos por controlar el territorio de Nagorno-Karabaj, de mayoría armenia, que había decidido en 1988 separarse de Azerbaiyán y declararse independiente; aquella guerra terminó en 1994, con un alto al fuego y una paz favorable a los armenios. Pero en 2020 Azerbaiyán atacó; las hostilidades duraron seis semanas y los muertos fueron varios miles. Azerbaiyán recuperó territorio y esta vez el alto al fuego le benefició. Y ahí siguen…

Ningún país miembro de la ONU reconoce a Nagorno Karabaj como un Estado independiente. Se considera que el Estado autoproclamado ocupa ilegalmente casi un 15% del territorio de Azerbaiyán.

En la Unión Europea están preocupados, porque Azerbaiyán, que tiene un gobierno dictatorial y violador sistemático de los derechos humanos, es uno de los posibles abastecedores de gas, ante el cierre del grifo ruso. El conflicto podría hacer peligrar el negocio.

PAKISTÁN: INUNDACIONES Y DEUDA

Ahora le ha tocado a Pakistán. Además de los 1400 muertos, las peores inundaciones de su historia han afectado de lleno a la economía pakistaní, causando pérdidas de alrededor de 10.000 millones de dólares.

Los expertos dicen que es una consecuencia directa del cambio climático. Y ahí viene la paradoja: Un país que produce menos del 1% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero es uno de los 10 países que sufren las peores tragedias de la crisis climática en el mundo.

El secretario general de la ONU, en su visita a Pakistán, habló de una “masacre climática”, al constatar la destrucción.

Cada vez son más las voces que piden que los países más contaminantes paguen los miles de millones de dólares que serán necesarios para la reconstrucción del país, y recuerdan que los países ricos tienen la obligación moral y económica de financiar la lucha contra el calentamiento global.

Pakistán, por otro lado, es un país agobiado por la deuda externa, que, según el Banco Mundial, alcanza los 138.568 millones de dólares; en este año deberá pagar 15.071 millones por el servicio de la deuda. ¿Es mucho pedir la cancelación de la deuda?

LAS TIERRAS DE UCRANIA

Ucrania cuenta con una tercera parte de la tierra agrícola de Europa, es el segundo exportador de cereales del mundo, y produce una tercera parte del aceite de girasol a escala mundial. Tiene las tierras más fértiles del mundo (“tierras negras”), que producen al año unos 60 millones de toneladas de cereales. No es de extrañar que tenga un atractivo espacial para las grandes multinacionales de materias primas (Cargill, Bunge, ADM o Louis Dreyfus) y para los grandes fondos de inversión como Blackrock o Vanguard. Ucrania puede ser una mina de oro para el capital global.

En 2001 el gobierno aprobó una moratoria para frenar la concentración del suelo en manos de los grandes oligarcas ucranianos y para prohibir la compra de suelo agrícola por extranjeros. Los inversores extranjeros sortearon la moratoria participando en el capital de empresas ucranianas y alquilando tierras con contratos de larga duración. Hace dos años, bajo fuertes presiones desde Washington y Bruselas, el parlamento ucraniano levantó parcialmente la moratoria en 2020, permitiendo a particulares o empresas la compra de hasta 10.000 hectáreas a partir de enero del 2024.

Una reciente Conferencia sobre la Recuperación en Ucrania, bajo los auspicios de la Unión Europea, recomendó medidas neoliberales como la reducción del tamaño del Estado, la liberalización de los mercados y la privatización de activos del Estado, y pone énfasis en “fortalecer la economía de mercado mediante la reforma de la tierra”, en alusión explícita a la eliminación de las restricciones sobre la venta de suelo agrícola a corporaciones extranjeras.

El Fondo Monetario Internacional, por su parte, anunció que condicionaría su ayuda a la economía ucraniana a un programa de privatizaciones de empresas estatales y a la plena implementación del plan de desregulación de la tierra.

Parece verdad aquello de que los desastres, las catástrofes y las guerras crean excelentes oportunidades de negocio para los inversores globales. 

Pero, según encuestas, solo el 12% de los ucranianos apoya una mayor privatización de su economía; y la mayoría se opone al plan de desregulación del suelo agrario. El levantamiento de la moratoria depende de un referéndum que habrá de celebrarse en 2024, y es bastante probable que la mayoría de ucranianos voten en contra. El presidente de la patronal ucraniana lo ha dicho muy claro: “Convocar un referéndum sería un desastre para la economía”.

Por otro lado, el Parlamento Ucraniano aprobó recientemente una ley que reduce dramáticamente los derechos laborales de los trabajadores, con el fin de facilitar la inversión de empresas extranjeras, ante lo cual protestaron los sindicatos de Ucrania y la Federación Europea Sindical.

No es oro todo lo que reluce…